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Archive for the ‘Confiable’ Category

Estadísticas de puestos transitorios

July 30th, 2017 No comments

por Dr. Mario Marazzi-Santiago

Recientemente, se ha desatado una discusión pública sobre cómo se mide el número de puestos transitorios en el Gobierno de Puerto Rico. Escribo esta columna con la intención de poder aclarar de manera más amplia y directa las dudas que se pudieran haber creado sobre el particular.

La política pública vigente requiere que los puestos en el Gobierno de Puerto Rico se llenen mediante nombramiento, no mediante contratación. La razón es sencilla: mientras los contratos pueden adjudicarse a cualquier persona no importa sus méritos, los nombramientos requieren un proceso competitivo de reclutamiento que busca identificar el candidato mejor cualificado, no importa su género, edad, raza, origen, estatus de veterano, impedimento físico o mental, ideas religiosas o políticas, entre otras.

En el año 2011, el Gobierno de Puerto Rico solicitó la asistencia del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico en la preparación de las estadísticas de puestos ocupados. Como resultado, creamos el Grupo de Trabajo de Estadísticas de Puestos Ocupados, el cual periódicamente reúne varias agencias que recopilan datos sobre puestos ocupados, incluyendo la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP ), la Oficina del Contralor, la Oficina de Administración y Transformación de los Recursos Humanos del Gobierno (anteriormente OCALARH), la Oficina del Comisionado de Asuntos Municipales, la Junta de Relaciones del Trabajo, el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos y el Departamento de Hacienda, entre otras.

En aquel momento, el Grupo de Trabajo analizó los datos de puestos ocupados que cada agencia recopila y determinó que los datos de la Oficina del Contralor eran los más completos. Como resultado, se acordó reconocer al Registro de Puestos Ocupados que mantiene la Oficina del Contralor como la fuente oficial de las estadísticas de puestos ocupados del Gobierno de Puerto Rico.

Por su parte, el Grupo de Trabajo reconoció que los datos de OGP adolecían de un problema serio de comparabilidad que se señaló en ese momento. En su formulario de recopilación, OGP incluye un espacio para que las agencias anoten el número de puestos ocupados mediante contratación, a pesar de que esta práctica es contraria a la política pública. En adición, esto puede resultar en un doble conteo ya que los contratos se registran en un registro aparte en la Oficina del Contralor.

Pasaron años y al día de hoy, persiste el error en el formulario de OGP. Recibimos un poco de esperanza en abril 2017, cuando en la más reciente reunión del Grupo de Trabajo, OGP informó que se estaría corrigiendo dicho error. Sin embargo, en junio, OGP volvió a emitir su formulario sin la corrección. Con toda probabilidad, esta situación pudiera ser la razón de las discrepancias que se han alegado, públicamente, existen entre los datos de OGP y los datos de la Oficina del Contralor.

Pero, la realidad, no sabemos con certeza porque a pesar de nuestros mejores esfuerzos, al día de hoy, el Gobierno no ha informado los nombres de las agencias que alegadamente pudieron haber provisto datos imprecisos sobre sus puestos transitorios a la Oficina del Contralor. Para nosotros en el Instituto de Estadísticas, esta información es sumamente importante para asegurar la precisión y confiabilidad de las estadísticas de puestos transitorios.

A fin de cuentas, las estadísticas son el resultado del trabajo de muchos seres humanos, y los seres humanos cometen errores. Por lo tanto, no hay duda de que puede haber datos que requieran corrección. Para asegurar que las estadísticas estén correctas, necesitamos saber cuáles entidades fallaron para poder hacer los cambios pertinentes.

Si OGP presentara la evidencia, estaríamos en la mejor disposición de asistirle y hacer las correcciones pertinentes. Mientras tanto, el Gobierno de Puerto Rico seguirá enfrentando problemas de confiabilidad y credibilidad en los datos de puestos transitorios, lo cual dificultará salir de la crisis fiscal en el que se encuentra.

Estudio sobre la compensación que reciben los médicos en Puerto Rico por rendir servicios bajo Medicare

November 11th, 2015 No comments

por Dr. Mario Marazzi-Santiago

Recientemente, tuve la oportunidad de dirigir una investigación estadística para intentar identificar un sesgo estadístico federal en los análisis desarrollados y utilizados por los Centros para Medicare y Medicaid Services (CMS) para determinar la compensación que reciben nuestros médicos en Puerto Rico, en comparación con sus contrapartes en los Estados Unidos.

De mi parte, quedé muy alarmado por los resultados.

Encontramos que mientras los pacientes de Medicare parte B en Puerto Rico pagaron el mismo porcentaje de su ingreso toda su vida hacia el programa de Medicare que sus contrapartes en los Estados Unidos, los médicos que atienden estos pacientes reciben no más de 96 centavos por cada $1 de trabajo que sus contrapartes médicos en los Estados Unidos, a raíz de un cambio que hizo Medicare a sus fórmulas estadísticas hace unos años.  Este sesgo también afecta los servicios que reciben los pacientes que dependen de Medicare Advantage.

Pudimos documentar como el impacto económico total de este simple sesgo estadístico federal le ha costado a nuestra economía y nuestro sistema de salud un estimado de hasta $120 millones todos los años desde el 2012, o en total casi $480 millones hasta el momento.

Por falta de tiempo, quedaron muchas preguntas sin contestar de dicha investigación, incluso algunas que pudieran sugerir que este problema es solamente la punta del témpano de los sesgos estadísticos federales existentes en las compensaciones que recibe el sistema de salud de Puerto Rico por participar en estos programas federales.

Pero, la realidad es que utilizando las estadísticas que produce el mismo Gobierno federal sobre Puerto Rico pudimos documentar cómo hace unos años se hizo un cambio a las fórmulas estadísticas de Medicare que perjudicó nuestros médicos vis-a-vis sus contrapartes en los Estados Unidos.

Es fácil despachar este asunto diciendo que se trata de la compensación que recibe sólo un grupo de personas: los médicos.  Pero, la realidad es que cada dólar menos que entra a nuestra economía para Salud significa menos recursos disponibles para tener una economía saludable y un sistema de salud funcional que rinda servicios de salud de calidad.  ¡Cómo si nuestros médicos necesitaran otra razón para considerar emigrar fuera de Puerto Rico!

Esta situación afecta Puerto Rico con relativamente mayor intensidad, ya que hoy en día tenemos una población relativamente más vieja que la de los Estados Unidos.  Además, esta situación promueve la emigración de pacientes para recibir servicios médicos fuera de Puerto Rico, donde le cuesta mucho más caro al Gobierno federal atenderlos.

Soy testigo de que el Director de Medicare de los Estados Unidos ha dicho que nuestro estudio “has some merit”.  De ser así, Medicare puede ajustar temporeramente la compensación que reciben los médicos en Puerto Rico a partir del 1ero de enero de 2016 para eliminar el sesgo identificado (como una vez se hizo para las Islas Vírgenes).  Sin embargo, ese no parece ser el escenario que perseguirá la Rama Ejecutiva del Gobierno federal.  Aunque Medicare ajusta la compensación que paga a los médicos al comienzo de cada año calendario, las metodologías específicas señaladas solo se ajustan cada 3 años; siendo la próxima oportunidad el 1 de enero de 2017.  Por ende, aparentan inclinarse a esperar un año más.

Ante esta realidad, sólo cabe la pregunta de cuánto más nuestra población puede tolerar esta estafa.  Debemos exigir que Estados Unidos sea transparente, deje la jaibería y acepte las recomendaciones brindadas.  Nuestros abuelos no se merecen menos.

Reclamos nuevos por desempleo: una estadística olvidada

October 23rd, 2014 No comments

por Dr. Mario Marazzi-Santiago

Una estadística que existe y a la cual no le prestamos atención son los Reclamos o los Pedidos Nuevo o Iniciales al Seguro por Desempleo como indicador básico de las condiciones en el mercado laboral, conocidos en inglés como Initial jobless claims. Los Reclamos Nuevos miden el número de casos nuevos radicados en la semana para beneficios bajo el programa del Seguro por Desempleo del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos.

Por décadas, en los Estados Unidos se ha utilizado esta estadística para percibir cambios oportunos en las condiciones del mercado laboral, que requieran ajustes en la política monetaria o fiscal. En Puerto Rico, estos datos se publican todas las semanas por parte del U.S. Department of Labor, pero no se analizan, ni se interpretan, ni se divulgan.

En parte, esto puede responder al hecho de que a diferencia de las dos encuestas mensuales laborales principales, los Reclamos Nuevos surgen de un registro administrativo, y como tal están sujetos a los cambios administrativos, tanto a nivel local como a nivel federal, que pueden ocurrir de tanto en tanto. Por ejemplo, este fenómeno fue observado en mayo 2006 cuando nuestro Gobierno cerró por 2 semanas. Los casi 100 mil empleados públicos que no trabajaron esas 2 semanas solicitaron las ayudas del Seguro por Desempleo y el resultado fue que en dos semanas, unas 84 mil personas radicaron casos nuevos, impactando notablemente las estadísticas de los Reclamos Iniciales que publica el Gobierno federal.

Por otra parte, esto puede responder al hecho de que los Reclamos Iniciales Semanales como serie de tiempo son sumamente volátiles. Desde 1987, en términos generales, esta estadística de Puerto Rico ha fluctuado entre 2 mil y 6 mil reclamos nuevos contra el seguro por desempleo todas las semanas. De semana a semana, la cifra puede subir y bajar abruptamente sin tendencia clara, lo cual puede limitar el poder de interpretación del dato de una sola semana de esta serie de tiempo. Basta con ver una versión alterna de la gráfica 1 donde la escala vertical se enfoca en los meses regulares, ignorando por ejemplo el cierre de Gobierno de mayo 2006.

Pero, estos datos han demostrado a nivel de los Estados Unidos tener cierta correlación con las condiciones del mercado laboral según son percibidos por las dos encuestas laborales principales. Por ende, cabe preguntarnos lo que podemos aprender de esta estadística en Puerto Rico.

Cuando uno hace este ejercicio, se llega a la interesante conclusión de que en el último año, el promedio de Reclamos nuevos semanales recibidos por desempleo en Puerto Rico es el más bajo en la historia desde 1987 cuando esta serie se comenzó a calcular por primera vez. Las razones que explican esto ameritan mayor estudio. Pero, resulta curioso que en momentos en que consideramos que la situación de desempleo es tan crítica en nuestro país, el programa desarrollado para apoyar las familias durante episodios de desempleo de corto plazo reciba el menor número de reclamos.

¿Será que las condiciones del mercado laboral están mejorando tanto? ¿Será que la reducción en población está causando menores reclamos nuevos? ¿Será que el envejecimiento de la población causa que haya menos casos de desempleo? ¿Habrán ocurrido cambios administrativos al programa de Seguro por Desempleo, ya sea a nivel federal o a nivel local, que puedan explicar estos cambios? Seguramente hay múltiples explicaciones. Envíenos sus hipótesis o sus análisis a blog@estadisticas.gobierno.pr.

Estadísticas y fondos federales

July 11th, 2014 No comments

por Dr. Mario Marazzi-Santiago

Actualmente, la Oficina de Gerencia y Presupuesto apuesta a la optimización de fondos federales para ayudar a paliar la difícil situación fiscal.  Vale recalcar que muchos de ellos dependen de fórmulas que, por su parte, requieren estadísticas confiables y actualizadas sobre Puerto Rico.

Por ejemplo, numerosos programas asignan fondos federales a base de la necesidad que se espera surja del programa.  La necesidad, por su parte, depende de muchos factores.  Entre ellos, el estimado poblacional anual de Puerto Rico, que prepara el U.S. Census Bureau, sirve de marco de referencia fundamental para estimar la necesidad de cualquier programa en Puerto Rico.  Como resultado, si dicho estimado subestimara la población verdadera de Puerto Rico, eso causaría que recibiéramos menos fondos federales que los que amerita.

Es por eso que el Instituto de Estadísticas toma con mucha seriedad la realización anual del Group Quarter Report que nos requiere el U.S. Census Bureau.  Es la única oportunidad que tenemos como país para demostrar el gran volumen de personas que viven en alojamientos de grupo en Puerto Rico, el cual tiene que tomarse en consideración de manera especial en la metodología de los estimados de población.

Los alojamientos de grupo son sitios donde pernoctan personas juntas sin lazo familiar, tales como égidas, centros de rehabilitación o cárceles, entre otros.  La información de cada persona adicional que capturamos de esta manera tiene el potencial de generar muchos fondos federales adicionales para Puerto Rico.

Exhortamos a los administradores de los alojamientos de grupo a que reporten sus datos anualmente en los meses de junio y julio al Instituto para asegurar se visibilice la población que atienden, dentro de las fórmulas para la asignación de fondos federales para Puerto Rico.  El verano pasado, cuando el Instituto hizo el Group Quarter Report por primera vez se logró documentar que la población que vive en alojamientos de grupo en Puerto Rico en 2013 era más del doble que la población que la Junta de Planificación había podido informar en el pasado (2009) al U.S. Census Bureau.  Nos aterra pensar en la cantidad de fondos federales que se han perdido por este salidero de información.

Ojalá esa fuera la única manera en que las estadísticas poco confiables afectan los fondos federales.  La realidad es que no.  Todos los días en Puerto Rico, se rinden servicios bajo Medicare.  Los médicos que ofrecen este tipo de servicios reciben una compensación del Gobierno federal.  Sin embargo, como el costo de ofrecer servicios médicos es distinto en diferentes partes de Estados Unidos, el Gobierno federal produce un índice comparativo geográfico para ajustar esta compensación para distintos lugares.

Este índice, conocido como el Geographic Practice Cost Index (GPCI), depende de tres componentes.  Uno de ellos intenta medir los costos que paga un médico por seguro de impericia médica.  Para éste, se utiliza información administrativa de las oficinas de comisionados de seguros de cada sitio en Estados Unidos.  Sin embargo, el Gobierno federal no ha podido actualizar el componente de seguro de impericia médica de Puerto Rico hace muchos años, porque no había recibido la información de nuestro Gobierno.

Como resultado de ello, el año pasado, el Instituto logró se compartiera la información, gracias a la colaboración de la Oficina del Comisionado de Seguros.  Nos complace informar que como resultado de esta gestión el componente de impericia médica del GPCI aumentará un 17%, lo cual se espera tenga un impacto en las compensaciones que reciben los médicos en Puerto Rico bajo Medicare.

En años futuros, el Instituto confía poder contar con los recursos presupuestarios para continuar cerrando los salideros de información que limitan los fondos federales que se reciben en Puerto Rico.

 

 

Nuestras estadísticas de criminalidad

May 18th, 2011 No comments

por Dr. Mario Marazzi-Santiago

Como economista y como profesional con responsabilidad particular por las estadísticas de Puerto Rico, presento algunas ideas para tratar de aportar constructivamente a la reciente discusión en torno a la calidad de nuestras estadísticas de criminalidad.

Toda estadística está sujeta a errores que se pueden introducir en cualquier etapa del proceso de producción estadística, los cuales pueden causar sesgos significativos y afectar considerablemente nuestra percepción sobre la realidad. Esto empaña de incertidumbre nuestras decisiones e incluso el que estas decisiones sean sustancialmente menos que idóneas. Los estadísticos nos preocupamos mucho por estos errores y, por ende, tratamos de desarrollar estrategias efectivas que minimicen las probabilidades de que ocurran.

El desarrollo de estas estrategias no puede ignorar el elemento humano. Los humanos cometemos errores y la producción estadística, como toda faena humana, está sujeta a los errores que los humanos introducimos. Las estrategias para minimizar errores estadísticos tienen por tanto que tomar en consideración cómo impactarán el comportamiento humano y cómo este impacto puede reducir o aumentar la cantidad de errores que se introducen en la metodología estadística.

Con esta base, me atrevo a hacer la siguiente recomendación sobre la metodología de nuestras estadísticas de criminalidad: diseñar y establecer de manera adecuada un sistema electrónico e integrado de recopilación y adjudicación de querellas policiales.

Para ser efectivo, este sistema debe: contabilizar todas las querellas, no sólo las consideradas como delito tipo I u otro, sino también querellas falsas sometidas por ciudadanos (las cuales indudablemente también aparecen en nuestras estadísticas); apalancar al ciudadano para monitorear por Internet la calidad de la clasificación de delito en las querellas; servir para producir ágil y eficientemente estadísticas de criminalidad de mucha calidad; incluir adiestramientos al personal sobre el manejo ético de la información en el sistema, y contar con una asignación sostenida de recursos adecuados.

Estoy seguro este sistema será beneficioso: permitirá la radicación y obtención de ciertos tipos de querellas por Internet (cosa que ya ocurre en Estados Unidos); compartirá de manera segura información entre cuarteles, oficinas regionales y centrales de la Policía, al igual que con patólogos forenses, fiscales, jueces y autoridades correccionales; permitirá mayor supervisión del trabajo de recopilación de las querellas y la detección de esquemas de manipulación; apoyará la toma diaria de decisiones de gerencia policial; dará seguimiento a las querellas según son atendidas por distintos componentes de la Policía, como la investigación y esclarecimiento; servirá como zapata para el anhelado “crime mapping”, entre otros factores.

Por otra parte, no podemos ser ingenuos de que este sistema puede lograrse en Puerto Rico de la noche a la mañana. Al contrario, requerirá un esfuerzo sostenido de todos los componentes de nuestra sociedad; sobreponerse a los retos actuales de una fragmentación significativa en la información que custodia la Policía y de la palitometría en la preparación de algunas estadísticas, y enfrentarse a una cultura organizacional histórica que a veces desprecia el servicio público civil que trabaja con ellos, incluso preparando estadísticas.

Debo, además, alertar que aun si nuestras estadísticas de criminalidad gozaran de un alto nivel de calidad, todavía estas estadísticas tenderían a subestimar el nivel real de la criminalidad, porque en todo el mundo algunos crímenes dejan de ser reportados.  Para atender esta situación, en otros lares, se realizan encuestas de victimización. Éstas utilizan estrategias sicométricas para que las víctimas informen no tan sólo los crímenes que reportaron, sino también los crímenes que por una diversidad de razones dejan de reportar.  Por ejemplo, en Estados Unidos, se realiza el National Crime Victimization Survey, la cual no incluye a Puerto Rico. No creo que contemos aquí con una encuesta equivalente.

De tener los recursos económicos, el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico está a la disposición de las autoridades policiales en Puerto Rico para la gerencia de un proyecto multi-anual y multi-agencial que asegure que Puerto Rico cuente con este sistema pronto.